La primavera hizo lo suyo en un club Swinger (Parte 3)

Llegamos de mañana a la casa, serví desayuno tranquilamente y nos sentamos,  mi marido no hablaba, estaba esperando la tormenta que se le venía encima y claramente no quería apurarla.

Tomé un sorbo de café y pregunté:

-¿Por qué fue sin condón?

-No sé qué pasó… es que no alcancé a pensarlo…

-¿Que no alcanzaste a pensarlo? ¿Me vas a decir que mientras te disponías a penetrarla no recordaste ni por un segundo que no llevabas puesto un condón?

-¡Es que ella se montó muy rápido!

-¿Y cuando la viste, no le dijiste, espera no tengo puesto el condón?

-Es que el pantalón estaba lejos y no alcancé a sacarlo.

-Decídete, ¿lo olvidaste?, ¿no alcanzaste a pensarlo?, ¿no lo tenías a mano? ¡Por Dios para de mentir!, sabes que siempre necesito la verdad,  tú di la verdad, yo veo qué siento con lo que me digas, no trates de manipular mis sentimientos…

-Está bien, no alcancé, ella se subió muy rápido sobre mi…

-¡Mentira! ¡grité,  y por tu irresponsabilidad, estaremos 3 meses sin sexo hasta que te hagas los exámenes, es mi vida, tu vida la que pusiste en riesgo!, no me vuelvas a tocar!

A la tarde siguiente, un poco más calmada, le vuelvo a preguntar para ver si ya era capaz de reconocerlo, volvió a dar la misma respuesta, las 50 veces que le pregunté.

Al lunes siguiente, el marido de ella me habla por WhatsApp,  feliz, eufórico y me envía un pantallazo (screenshot) de la conversación que había tenido con su esposa a propósito de lo mismo,  el no uso del condón.  En la conversación pude leer que ella le confesaba que como “ellos lo habían soñado siempre, ella sintió que era la persona adecuada para hacerlo, un hombre serio que no era promiscuo, con una esposa totalmente fiel por mi condición de cuckquean y que por eso no le pidió que se pusiera un condón y que bueno que él había aceptado».

“Que lo había disfrutado mucho al sentirlo dentro sin nada que se interpusiera entre ellos y que al sentir que la iba llenando le había provocado un enorme orgasmo»…

Mi marido no había mentido del todo, ella lo había decidido antes con su marido y el mío fue sólo el hombre que les podía cumplir su fantasía.

Con esta información, lo volví a enfrentar, y le digo, tengo la información en mis manos, quiero tu verdadera versión, ¿dime qué pasó por favor?

Mi marido toma aire y comienza a relatar…

Entramos a la habitación, fue instantáneo el comenzar a besarnos, me tocaba por dentro de mi pantalón y me lo abrió, yo hice lo mismo, tomé su vestido y se lo saqué, quedamos desnudos y nos tiramos a la cama, los besos eran apasionados, las caricias, yo la tocaba completa, podía oler su perfume mezclado con su olor a mujer, excitada, la veía cómo movía su cuerpo al ritmo de mis manos, arqueando su espalda por mis caricias.

En ese momento yo sólo tragaba saliva, mi boca estaba seca, mi rabia iba en aumento, pero debía callar, yo lo llevé a esto…

Siguió…

De pronto ella se baja e introdujo mi miembro en su boca de un solo movimiento, creí que acabaría en ese instante, pero ella fue controlando todo, me hacía subir y bajar, al borde del clímax y luego a la calma y de nuevo al cielo, fue ahí que ella movió su cuerpo quedando en un 69.

Mi marido se toma la cabeza,  trataba de explicar sin ser tan explícito en las palabras y en lo que sentía, le digo, habla tranquilo, no voy a juzgarte por esto, yo te llevé a esto, mi crítica es sólo por no haber sido responsable, sigue, quiero saber ¿por qué no usaste condón?

Me mira y me responde…

¡Entiénde! Tenia su sexo ahí, frente a mi, con ese color rosado, húmedo, caliente por mi, sólo pensaba en besárselo, pasar mi lengua, saborearla, estaba toda para mi, mientras ella ocupaba su boca en darme placer, era una locura, todo era delicioso, cuando se dio vuelta para montarme me di cuenta que no quería usar protección y no quise ponerme un condón yo tampoco, ¡a esa mujer debía disfrutarla!

Se dio cuenta lo que había dicho, trató de calmarse, estaba excitado contándome pero ya no había vuelta atrás, estaba dicho y hecho.

Yo sentía rabia, pero un morbo espantoso también… ¿qué pasaba en mi?, ¿esto siente una cornuda?

Pensé un par de segundos, quería identificar mi rabia, ¿a qué se debía? No eran celos, era por no haber pensado en nuestra salud y en nuestra vida, pero lo que me acababa de decir, eso que estaba muy excitado con ella, que la deseaba era lo que encendía mi ser, mis cuernos, me encantaban los cuernos,vivir al límite, eso llenaba mi cabeza de morbo y excitación, mi marido me lo había dado ese fin de semana, esa mezcla de celos y calentura, miedo, morbo y placer… yo no tenía nada que reclamar, yo lo llevé al límite, si él se equivoca yo asumo la culpa con él, somos un equipo y el juego lo disfrutamos ambos.

Esa noche, me habló el cornudo de nuevo para invitarnos a su departamento el siguiente fin de semana, yo no quería que mi marido estuviera casi como un tercero en esa cama otra vez, le dije, acepto con la condición que esta vez se haga a mi manera, es decir, que ambos salgan solos, yo en mi casa, tú en la tuya… a los pocos minutos me contesta y me dice: dice mi hermosa que lo espera el sábado a las 21:00 horas para que la pase a buscar.

Lo que pasó, es otra historia…

Ahora lo saben, soy felizmente Cuckquean.

twitterbird_rgb@cuckqueanchilena

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9 comentarios

  1. Me gustan mucho los relatos, son muy limpios y aún así me hacen volar y sentirme en el escena. La mezcla de sentimientos: celos, morbo, excitación son compartidas con el lector. 😉
    Un abrazo!

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  2. Hola…me encanta tu forma de escribir simple y cercana…es como si me lo estuvieras contando mientras nos tomamos un cafe…y es inevitable no prenderse…tu frase…»somos un equipo y el juego lo disfrutamos ambos.»…me refleja completamente…un abrazo

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  3. Por fin encontramos quien entienda la mezcla de emociones que supone nuestra fantasía. Además, escribes muy bien. Excitante.
    Tus relatos ayudan mucho a Ana, mi mujer, a entenderse a si misma. A aceptarse como es y a que lo disfrutemos juntos.

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  4. Muy excitante el relato estamos en algo similar mi pareja es kucquean solo que ella lo prefiere con sus amigas ya tuvimos una experiencia con una de ellas y fue espectacular ella se moja cuando le cuento detalles de cómo fue, Pero yo quiero un inter con una pareja y creo que estamos un poco lejos de eso.

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